jueves, 8 de noviembre de 2018

La Lingüística; Ferdinand de Saussure.



Guía de estudio de nuestro objeto: La Lingüística.

1)  _Partiendo del objeto de estudio de la lingüística, de Ferdinand de Saussure, primeramente debemos conocer el significado de la misma ¿Qué es la lengua?

Para Saussure, la lengua es un sistema de signos en donde cada elemento está distribuido y organizado para accionar en forma unificada.

2)  _ ¿Qué es el Lenguaje?

Para Saussure, el lenguaje es una capacidad humana para expresar pensamientos y sentimiento a través de los signos.
El lenguaje es entendido como un objeto binario, tiene por un lado un componente social que es la lengua y por otro lado un componente individual que es el habla.

3)  _ ¿Cuál es la diferencia entre la lengua y el lenguaje en los hechos humanos?

Lenguaje
Lengua
*Heteróclito, porque interviene en clases diferentes.
*Heterogéneo, porque es utilizado por muchas disciplinas con definiciones diferentes.
*Es inclasificable por las diferencias que existen:
-Físico: se percibe y produce por medio de sentidos.
-Psíquico: referido al pensamiento.
*Es individual y social.
*Producto social.
*Clasificable porque tiene elementos de una misma clase.

*Homogénea} Porque es un sistema de signos en el que solo es esencial la unión de concepto con la imagen acústica.


4)  _ Teniendo en cuenta “el lugar de la lengua en los hechos del lenguaje”, ¿Cómo se reconstruye el circuito de la palabra?

El circuito de la palabra parte del acto “psíquico”, que se produce en el cerebro de uno de los individuos, donde se da la unión o asociación de un concepto mental con una imagen simbólica. Luego se pasa a la parte “fisiológica”, donde una imagen es reproducida mediante órganos de nuestro cuerpo. Seguidamente, en la fase “física”, la imagen (acústica, gestual, escrita, etc.) llega a otro individuo, que procede a una asociación conceptual que derivará en un nuevo proceso físico-fisiológico.

Mensaje
                Emisor                                                  Receptor
                   A                                                            B
                    B                Retroalimentación                 A
                                 Circuito de la palabra.


5)  _ ¿Qué es el habla? Caracterizar.

El habla es el lenguaje en acción, es la ejecución individual de cada hablante. Según Saussure: al separar la lengua del habla se separa en:

a)  _ Lo que es social de lo que es individual.
b)  _Lo que es esencial de lo que es accesorio y más o menos accidental.
         La lengua distinta del habla, es un objeto que se puede estudiar separadamente.

6)  _ ¿Qué función cumple la semiología, teniendo en cuenta el lugar de la lengua en los hechos humanos.

Dentro de los hechos humanos, se trata de un sistema de signos, entre los cuales es el más importante. Sus funciones serían determinar que son y señalar cuáles son sus leyes, y determinar su puesto absoluto.

7) _ Investigar breve biografía de Ferdinand de Saussure.

8) _Teniendo en cuenta el estructuralismo europeo de Saussure, investigar teniendo en cuenta  lo siguiente.

a) _ Sincronía y diacronía.
b) _ Sistema y valor lingüístico.
c) _Relaciones sintagmáticas y paradigmáticas.

9) _La naturaleza del signo lingüístico aporta una trivialidad de temas y significados. Para ello deberán investigar, desde la concepción de Saussure, lo siguiente:

a) _signo-significado-significar.
b) _Primer principio: lo arbitrario del signo.
c) _ Segundo principio: carácter lineal del significante.

10) _Se sabe que en la naturaleza del signo lingüístico, presenta dos caras: inmutabilidad y mutabilidad del signo lingüístico. ¿De qué trata cada una de ellas?

Respuestas.

7) _Ferdinand de Saussure. (Ginebra, 1857 - id., 1913) Lingüista suizo. Estudió sánscrito en Leipzig, bajo el influjo de la escuela de neo- gramáticos, que pretendía renovar los métodos del estudio de la gramática comparada. En 1879 publicó con éxito una Memoria sobre el sistema primitivo de las vocales en las lenguas indoeuropeas, y un año después leyó su tesis doctoral, sobre el empleo del genitivo absoluto en sánscrito (1880), a partir de lo cual fue nombrado profesor de gramática comparada en la École des Hauts Études de París, y participó activamente en los trabajos de la Sociedad lingüística.

En 1891 regresó a Ginebra, donde fue profesor de sánscrito y, entre 1907 y 1910, de gramática comparada y de lingüística general. Fueron sus discípulos C. Bally y A. Séchehaye quienes publicaron su curso de lingüística general (1916), una síntesis de sus tres últimos años como profesor extraída a partir de los apuntes de clase.
A pesar de que la repercusión de dicha obra no fue inmediata, sí resultó decisiva para el desarrollo de la lingüística en el siglo XX. A sus lecciones se deben una serie de distinciones fundamentales, tales como la de lengua (sistema ideal y social) y habla (realización concreta, individual), pero sobre todo su definición de signo como entidad psíquica formada por un significante y un significado, los cuales serían inseparables.
En efecto, la relación de significación debe pensarse a partir de una teoría del valor, es decir, que la posibilidad de remitir a algo fuera del lenguaje dependerá del sistema total de la lengua y de la relación formal de los términos entre sí. Esta idea está en la base del estructuralismo, teoría lingüística que conoció un gran auge en Francia durante las décadas de 1950 y 1960.

8) _ a) _El movimiento del estructuralismo lingüístico se sitúa a comienzos del siglo XX y supone ya el arranque de la lingüística moderna. Su iniciador fue Ferdinand de Saussure con su Curso de lingüística general (1916). La teoría iniciada por la labor de Saussure que sienta las bases del estructuralismo supone una ruptura con la tradición historicista de la lingüística conocida hasta entonces, que se centraba en el estudio evolutivo de las lenguas. El estructuralismo afirma que se deben estudiar las lenguas atendiendo a su realidad, y no solo a su evolución. Por lo tanto, atendiendo al principio de inmanencia lingüística, se separa el estudio del aspecto social concerniente a las lenguas, pero sin obviarlo ya que Saussure es consciente de este hecho al dividir la lingüística en dos grandes campos: la lingüística interna ―que se encarga del estudio de la lengua en sí y supondría la verdadera lingüística― y la lingüística externa ―que se encarga del aspecto sociolingüístico.

Según Saussure el examen de una lengua admite dos enfoques:

La diacronía atiende a los cambios lingüísticos que se suceden a lo largo del tiempo, desde una perspectiva histórica y evolutiva: el modo en que se modifican los signos de las palabras y aparecen nuevos vocablos.

La sincronía, en cambio, atiende al estado de una lengua en un momento dado, haciendo abstracción del factor temporal.
Con la idea de la sincronía, se abre la puerta a la consideración de la lengua como conjunto de elementos, cada uno de los cuales mantiene relación con los restantes. Esta idea de sincronía queda refleja en Saussure en su noción de sistema o estructura del lenguaje. Sincronía y diacronía se complementan.

b) _ El valor lingüístico.

Primer momento: La lengua como pensamiento organizado en la materia fónica.

         La lengua es un sistema de valores puros, dos elementos entran en juego en su funcionamiento: las ideas y los sonidos. Sin la ayuda de los signos, seríamos incapaces de distinguir dos ideas de una manera clara y constante. El papel característico de la lengua frente al pensamiento es el de servir de intermediaria entre el pensamiento y el sonido. El pensamiento es caótico por naturaleza y se ve forzado a precisarse al descomponerse. Se podría llamar a la lengua el dominio de las articulaciones, tomando a esta palabra en el sentido ya definido: cada término lingüístico es un pequeño miembro, un articulus donde una idea se fija en un sonido y donde un sonido pasa a ser el signo de una idea.

Segundo momento: El valor lingüístico considerado en su aspecto conceptual.

Cuando se habla del valor de una palabra, se piensa generalmente y ante todo en su propiedad de representar una idea, y este es, en efecto uno de los aspectos del valor lingüístico. No se debe confundir, valor lingüístico con significación
El valor, es sin duda un elemento de significación y es muy difícil saber cómo se distingue de él, sin embargo es necesario aclarar esta cuestión:

Composición del valor.

Una cosa disímil susceptible de cambiarse por aquella cuyo valor está en cuestión.
Por cosas similares que se pueden comparar con aquella cuyo valor está en cuestión.
Ejemplo: para determinar el valor de una moneda de 5 francos hay que saber que:
Se la puede cambiar por una cantidad determinada de una cosa diferente, por ejemplo pan. Se la puede comparar con un valor similar del mismo sistema: por ejemplo una moneda de un franco o de otro sistema, con un dólar.
Se puede cambiar una palabra por algo disímil, una idea, además se la puede comparar con algo de la misma naturaleza: otra palabra.
El valor de cualquier término está determinado por lo que lo rodea.

Tercer momento: El valor lingüístico considerado en su aspecto material.

Lo que importa en la palabra no es el sonido mismo, sino las diferencias fónicas que permiten distinguir a esa palabra de todas las demás, pues son ellas las que llevan la significación.
Nunca un fragmento de lengua podrá fundarse en otra cosa que en su no coincidencia con el resto.
Los signos actúan no por su valor intrínsico, sino por su posición relativa. Es imposible que el sonido, elemento material, pertenezca por sí mismo a la lengua.

En la escritura.

Los signos de la escritura son arbitrarios: no hay ninguna relación, por ejemplo, entre la letra t y el sonido que designa.
El valor de las letras es puramente negativo y diferencial, así una misma persona puede escribir t con variantes tales como:

T t T T T

Lo único esencial es que dicho signo no se confunda en sus rasgos con el de la l, el de la d, etc.

El signo considerado en su totalidad.

En la lengua no hay más que diferencias. La lengua no consta ni de ideas ni de sonidos que preexistirían al sistema lingüístico, sino solamente de diferencias conceptuales y de diferencias fónicas derivadas de este sistema.

Relaciones.

Sintagmáticas: es la unión de 2 o más unidades de significación o términos. Ej. Re-leer (ej. De relación mínima, son dos términos). Una oración es sintagmática también porque une términos. Son formaciones que lleva a cabo el orante para expresarse en forma escrita o hablada. Es producto de una combinatoria.
Asociativas o paradigmáticas: son la asociación de ideas, por ejemplo, la palabra “individual”, la podemos agrupar con otras distintas según su significado; “individuo”, “único”, “personal”, “individualista”, etc. La vinculación no responde a orden alguno, solo al que el hablante le da por su asociación. No tiene un número definido.


c) _  Relación sintagmática: las relaciones sintagmáticas se dan en el discurso, las palabras se ordenan en forma lineal ya que no existe la posibilidad pronunciar dos elementos a la vez. Estas combinaciones se denominan sintagmas.

         Relación paradigmática: Las relaciones paradigmáticas son las que se establecen entre unidades alternantes, es decir, entre los signos que podrían aparecer en un mismo lugar de un enunciado. Para que dos o más signos puedan alternar, esto es ocupar el mismo puesto del mensaje, deben pertenecer a la misma categoría.

9) _a_  Signo, significado y significante.
El signo lingüístico.

El signo lingüístico no une una cosa y un nombre, sino un concepto (significado) y una imagen acústica (significante). Por lo tanto el signo lingüístico es la combinación de ambos, y es la base de Saussure, según afirma en su curso, hablando de una ciencia nueva, la semiología. El signo lingüístico es por tanto una entidad psíquica de dos caras, que puede ser representada por la figura: El significante es una representación mental de los sonidos que forma un signo. Lo observamos cuando nos hablamos a nosotros mismos mentalmente. El significado es la representación mental de la realidad, la interpretación del concepto.

b) _ Primer principio: Lo arbitrario del signo.

El lazo que une el significante al significado es arbitrario o también, ya que por signo entendemos la totalidad resultante de la asociación de un significante a un significado, podemos decir más sencillamente: el signo lingüístico es arbitrario.
Así la idea de Saussure no está ligada por ninguna razón interior con la serie de sonidos que le sirve de significante; también podría estar representada por cualquier otra: prueba de ello: las diferencias entre las lenguas y la existencia misma de lenguas diferentes: el significado tiene por significante a un lado de la frontera y al otro.
También podemos decir que las onomatopeyas y las exclamaciones son de importancia secundaria, y su origen simbólico es en parte controvertible.

Segundo principio: Carácter lineal del significante.

El significante, por ser de naturaleza auditiva, se desarrolla sólo en el tiempo y tiene los caracteres que toma del tiempo: 
*Representa una extensión.
*Esa extensión es mensurable en una sola dimensión: es una línea.
Este principio es evidente, pero parece que siempre se ha desdeñado enunciarlo, sin duda porque lo encontraron demasiado simple; sin embargo es fundamental y sus consecuencias son incalculables; su importancia es igual a la de la primera ley. Todo el mecanismo de la lengua depende de él. Por oposición a los significantes visuales (señales marítimas, etc.), que pueden ofrecer complicaciones simultáneas en muchas dimensiones, los significantes acústicos no disponen más que de la línea del tiempo; sus elementos se presentan uno tras otro; forman una cadena. Este carácter aparece inmediatamente cuando se los representa mediante la escritura y se substituye la sucesión en el tiempo por la línea espacial de los signos gráficos.

10) _ 1. Inmutabilidad.

Si, con relación a la idea que representa, aparece el significante como elegido libremente, en cambio, con relación a la comunidad lingüística que lo emplea, no es libre, es impuesto. A la masa social no se le consulta ni el significante elegido por la lengua podría tampoco ser reemplazado por otro. Un individuo sería incapaz de modificar en un ápice la elección ya hecha, sino que la masa misma no puede ejercer su soberanía sobre una sola palabra; la masa está atada a la lengua tal cual es.
En cualquier época que elijamos, por antiquísima que sea, ya aparece la lengua como una herencia de la época precedente. La idea de que así es como pudieron ocurrir los hechos nos es sugerida por nuestro sentimiento de lo arbitrario del signo. Ninguna sociedad conoce ni jamás ha conocido la lengua de otro modo que como un producto heredado de las generaciones precedentes y que hay que tomar tal cual es.
Un estado de lengua dado siempre es el producto de factores históricos, y esos factores son los que explican por qué el signo es inmutable, es decir, por qué resiste toda sustitución arbitraria.

2. Mutabilidad.

El tiempo, tiene otro efecto, en apariencia contradictorio con el primero: el de alterar más o menos rápidamente los signos lingüísticos, de modo que, en cierto sentido, se puede hablar a la vez de la inmutabilidad y de la mutabilidad del signo. El signo está en condiciones de alterarse porque se continúa. Lo que domina en toda alteración es la persistencia de la materia vieja; la infidelidad al pasado sólo es relativa. Por eso el principio de alteración se funda en el principio de continuidad.
La lengua, por el contrario, no está limitada por nada en la elección de sus medios, pues no se adivina qué sería lo que impidiera asociar una idea cualquiera con una secuencia cualquiera de sonidos.  Se ve bien por la manera en que la lengua evoluciona; situada a la vez en la masa social y en el tiempo, nadie puede cambiar nada en ella; y, por otra parte, lo arbitrario de sus signos implica teóricamente la libertad de establecer cualquier posible relación entre la materia fónica y las ideas. La lengua se altera, o mejor, evoluciona, bajo la influencia de todos los agentes que puedan alcanzar sea a los sonidos sea a los significados. Esta evolución es fatal; no hay un solo ejemplo de lengua que la resista. Al cabo de cierto tiempo, siempre se pueden observar desplazamientos sensibles. La continuidad del signo en el tiempo, unida a la alteración en el tiempo, es un principio de semiología general.

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